jueves, febrero 01, 2007

Una espina, mi espina…

¿Qué hacen las espinas además de causarnos dolor?, pues depende del lugar, yo por ejemplo, tengo una clavada en el corazón, lleva allí ya cierto tiempo, hay días que duele más que otros, hay situaciones que la reviven, otras que la tranquilizan y creo que hasta la olvido, o ella me olvida a mi, sin embargo hay veces que una simple canción o una voz, la reviven y con ello, mi dolor y mi tristeza.
Creo que existen sólo para hacernos recordar lo frágiles que somos, lo humano que somos y lo grande que somos, hay que vivir con ellas o sacarlas, al menos creo que es mejor vivir con ellas, para vivir con ellas hay que habituarse al dolor, pero por sobre todo hay que trascenderlo, eso aprendí de mi espina, me enseñó que a pesar de estar clavada en mi corazón, no lo daña a él, me enseñó que debo vivir…, seguir viviendo y así tal vez viviendo, algún día ella se olvide de mi…la pregunta es, ¿querré yo eso?, la verdad que no lo sé. Mientras tanto, mi espina está allí, algunas veces duerme, otras grita, algunas veces creo me extraña y por eso también llora, me hace recordar a la persona que la dejó allí, en mi corazón, me hace recordarte, me hace recordar cuanto te amo, me hace recordar tus sonrisas, tu mirada traviesa, tu voz, tu mal genio y todo eso. Tu silencio actual, tu lejanía, son las formas como ésta espina, mi espina, se despierta y me hace sentir que está aquí conmigo, siempre conmigo, tanto como lo estas tú, aquí siempre conmigo.
Te amo.

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